Los días 2 y 3 de octubre, el equipo de CSL estuvo en Cuenca participando en las XXXI Jornadas de la Sociedad Castellano-Manchega de Nefrología (SOCAMANE), su reunión anual y una cita para compartir conocimiento, actualizarse y, por supuesto, reencontrarse con compañeros de profesión.

Durante dos días, nefrólogos adjuntos y residentes se dieron cita en un encuentro eminentemente científico y formativo. Un espacio para hablar de nefrología, conocer diferentes perspectivas y compartir experiencias entre quienes viven la especialidad cada día.

Y nosotros, encantados de formar parte. Desde CSL colaboramos para hacer posible la celebración de estas jornadas, una forma más de apoyar la formación y de seguir cerca de las sociedades científicas y de los profesionales de la nefrología.

Porque estar presentes en encuentros como las jornadas de SOCAMANE tiene mucho sentido para nosotros: nos permite escuchar, aprender y continuar construyendo relaciones con la comunidad nefrológica, además de seguir trabajando para ser un partner de referencia.

Entre todo lo que nos dejó el programa, hubo un momento que nos tocaba especialmente de cerca: la ponencia sobre esparsentán, uno de los puntos que nuestro compañero Tomás Ochoa destaca al contarnos cómo vivió el equipo esta edición.

Para él, además, estas jornadas tenían un pequeño aliciente extra. Castilla-La Mancha es un territorio de reciente incorporación a su responsabilidad, por lo que la cita fue también una oportunidad estupenda para conocer personalmente a muchos de los profesionales de la zona y empezar a construir nuevas relaciones. Los correos y las llamadas ayudan, pero poder poner cara a los nombres siempre suma puntos.

Así que volvemos de Cuenca con nuevos aprendizajes, buenas conversaciones y muchos encuentros que nos ayudan a seguir cerca de quienes hacen avanzar la nefrología.

Y Tomás, además, vuelve con bastantes menos nombres a los que ponerles cara. ¡Dos días más que bien aprovechados!